La necesidad del cambio

Tras cinco años dirigiendo una empresa, en mi cabeza apareció otra vez la necesidad del cambio. Una necesidad que puede surgir por múltiples razones. Por tener la sensación de que te ves atascado profesionalmente, porque piensas que ya no das lo mejor de ti en el trabajo, o por cualquier otra circunstancia.

Pero lo cierto es que cuando sonaba el despertador por la mañana ya no me levantaba con la ilusión de ir a la oficina. Y quien me conoce sabe que para mi es imprescindible estar totalmente comprometido en lo que hago. Y esto ya no era así. Por esto tomé la decisión de dar un giro a mi vida profesional.

Ya en el pasado había cambiado de trabajo pero siendo totalmente sinceros, nunca había sido tan complicado decidirlo. Tenía un buen trabajo. Gestionaba una empresa con un grandísimo equipo humano tanto en lo profesional como en lo personal. La empresa seguía creciendo y las cifras del negocio eran buenas. Y encima, los clientes y proveedores con quienes estaba trabajando nos valoraban y confiaban plenamente en nosotros.

Vamos, que todo rodado y con viento a favor. Sin embargo, no me sentía pleno. Y esta sensación me obligaba a ser sincero conmigo mismo, con mis accionistas y con el equipo. ¿Se puede dirigir y motivar a un equipo cuando no vas al trabajo con la máxima ilusión y compromiso? Yo creo que no. O al menos no es mi manera de trabajar y por esto la decisión del cambio.

Y un cambio arriesgado porque una vez más en mi vida afronto un cambio radical. Nuevo sector, nuevo modelo, nueva ciudad… ¿Estaré capacitado para este reto? ¿Sabré hacerlo? No lo se. Pero como dijo alguien una vez, si te ofrecen algo nuevo que puedes no saber hacer, di que si y aprende.

Y en ello estoy desde hace una semana. Afrontando un proyecto nuevo que estoy seguro será novedoso en el sector B2B online que seamos realista, es el gran olvidado de Internet.

Espero poder contar más próximamente de esta aventura nueva. Pero lo que es seguro, es que de nuevo me levanto con ilusión cuando suena el despertador por la mañana.

Compártelo con tus contactos:
Share
La necesidad del cambio

Aprendiendo de marketplaces en Londres… o no

El pasado día 14 se celebró una nueva edición del Retail without Borders, seguramente el evento de referencia en estos momentos alrededor del mundo de los marketplaces.

Retail without borders 2019
Retail without borders 2019

Es el tercer año consecutivo que acudo y he de decir que es la primera edición que me decepciona. Y esta decepción se ha generado por cuatro aspectos fundamentales:

  1. Ha sido más de lo mismo. Más o menos la misma gente, exponiendo lo que ya contaron el año anterior
  2. La ausencia de un gran gancho para compartir experiencias fuera de nuestras fronteras como hubo otros años. Los dos años anteriores vino gente de Alibaba a contar lo que en China estaba ocurriendo. Cosas de las que podíamos aprender
  3. Falta de novedades
  4. Ausencia de muchos marketplaces

Y en el fondo el tercer punto es el más grave. Vale que Amazon lo está copando todo pero no hubo ni una sola mención al mundo B2B, el gran olvidado históricamente de Internet y por supuesto de los marketplaces. Solo Amazon con su programa Business parece interesado en este canal que es inmenso y al que todos estamos ignorando.

Si he de decir que en sector consumo si se habló del algo diferente, y novedoso en este tipo de enventos. Y es de la gente con discapacidades o minusvalías. Ellos también están olvidados. Desde la propia arquitectura de las webs que no les facilitan la búsqueda y por tanto la compra, a la propia selección de oferta.

Un aspecto este último muy a tener en cuenta y que es lo más importante que saco en valor. Trabajaremos en este año 2019 en este aspecto.

Como anécdota decir que muchas de las conversaciones «de pasillo» eran sobre el brexit y no sobre internet. Otro ejemplo de que este evento necesita reinventarse porque no es barato acudir a él para no sacar conclusiones relevantes.

Veremos que pasa en 2020

 

Compártelo con tus contactos:
Share
Aprendiendo de marketplaces en Londres… o no

Semana de mierda

Hay  momentos en la vida de todos que parece que todo sonríe. Yo estaba en uno de esos momentos. Profesionalmente todo va bien y con muy bonitas expectativas de futuro. En lo personal no me puedo quejar de nada.

Esta semana había empezado maravillosamente el lunes 18 donde pude disfrutar de un almuerzo con una gran persona. Ese mismo día pude comer con una mujer a la que admiro profundamente. Pero todo se torció radicalmente el miércoles 20 a las 9am y empeoró aun más a última hora del jueves para convertir esta semana sin duda en una de las peores de mi vida.

Aun así, confío en que solo sea un revés y tras lo que supone una semana de mierda absoluta que había empezado bien, vuelva a encauzarse hacía el positivismo que últimamente me rodeaba.

Tan solo tenía la necesidad de desahogarme.

Compártelo con tus contactos:
Share
Minientrada