Una semana recorriendo Marruecos

Este lunes regresé de disfrutar de una semana recorriendo Marruecos. Ha sido un experiencia increible en varios aspectos:

Primero, porque necesitaba un tiempo de desconexión mental de mi vida profesional. Los últimos 5 años de trabajo han sido muy duros y haber cambiado de trabajo en el último mes, sin descanso en medio no había ayudado a despejar mi mente.

Segundo por la experiencia. Se trataba de un viaje organizado por un amigo fotógrafo y un bloguero amigo suyo. El objetivo del viaje era una semana de curso de fotografía descubriendo Marruecos con una mirada diferente.

Nuestro organizador Sergui Otegi de nadaincluido.com y nuestro profesor Rober Tomás de robermasfoto.com
Sergio Otegi de nadaincluido.com y Rober Tomás de robertomasfoto.com

Y tercero por la fenomenal experiencia de irse de vacaciones con completos desconocidos, y que tras una semana de convivencia son parte de una nueva familia.

Agradecer a todos esta semana que ha sido una experiencia increíble. No conocía Marruecos pero estoy convencido que muchos que lo han visitado, no lo conocerán jamás como nosotros lo hemos visto y vivido. Una mirada diferente a las personas, al modo de vivir, a su forma de ser…

Y si, también hemos vivido y disfrutado de un turismo más tradicional, pero siempre con una perspectiva diferente. Donde hemos intentado mirar con otra mirada, y hemos descubierto desde unos cielos increíbles, a unos ambientes muy especiales. Obviamente siempre ayuda dormir en el desierto y mirar un cielo totalmente libre de contaminación lumínica que dan las grandes ciudades.

En resumen, con unas ganas locas de volver a hacer otro viaje similar a este. Igual con la misma nueva familia, igual con otra nueva por descubrir.

Pero eso si, gracias a todos los que me habéis acompañado en esta experiencia

Foto cortesía Sergio Otegi de nadaincluido.com
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Una semana recorriendo Marruecos

Inmigración, remordimientos, lástima y desmemoria

En los últimos meses se ha elevado a fenómeno de masas la gran crisis de inmigración existente. Los problemas políticos y sociales en muchos países cercanos a la vieja europa están llevando a la población siria o afgana entre otras a buscar refugio en nuestro viejo continente.

Esto lleva sucediendo desde hace mucho tiempo pero se hizo popular en los medios a raíz de la famosa foto del niño muerto en la playa. Y digo niño muerto porque ¿quién se acuerda ya de su nombre? Todos sentimos lástima y grandes remordimientos porque alguien tuviera que arriesgar su vida para intentar mejorarla en calidad. Esta lástima derivó en remordimientos donde todos nos echamos las manos a la cabeza y en nuestro fuero internos exigíamos a nuestros políticos y sociedad en general que ayudase para que esto no pasara de nuevo.

Pues bien, unos meses después la desmemoria se ha impuesto. Ni los políticos han actuado como deberían, ni la sociedad hemos continuado en una exigencia de resolución de los problemas.

¿Y cuál es la consecuencia de este hecho? Pues muy simple, todos los días sigue muriendo gente y de vez en cuando aparece en los medios como ocurrió en esta semana cuando de nuevo otros niños pequeños perecían al intentar llegar a nuestro paraíso de mierda que es la vieja europa.

A todos debería darnos vergüenza. Nos pasamos el día discutiendo por chorradas mientras gente muy cerca de nosotros está MURIENDO. Y los que no lo hacen, tan solo tienen la posibilidad de sobrevivir en unas condiciones lamentables.

Qué pena de sociedad la nuestra. Me encantaría bajarme de ella pero como no puedo hacerlo, ¿cómo podemos cambiarla para hacerla de verdad solidaria? Temo que es imposible en una sociedad egoísta como la nuestra donde solo el «nosotros» o el «yo» es lo que cuenta. El «otros» es algo que siendo sinceros, nos da igual. Echamos la lagrimita cuando algo malo pasa pero poca gente de verdad se remanga para ayudar y buscar soluciones.

Aspiro a que estos políticos nuestros en sus debates absurdos para ver quien coge el poder, hablase de estos temas. Pensar en el cómo «ayudar y resolver», y no tanto en el cómo repartirse el poder. ¿Para que lo quieren si cuando lo tienen permiten que ocurran tragedias todos los días?

El olvido por la tragedia de la inmigración
El olvido por la tragedia de la inmigración

PD: El niño se llamaba Aylan Kurdi. tenía 3 años

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Propósitos para 2016 (Parte II)

Tras los cuatro propósitos comentados anteriormente, toca avanzar y presentar el resto de mis propósitos para 2016:

PROPÓSITO CINCO: Dedicar más tiempo a mis sobrinos

Los tengo cerca y no los disfruto todo lo que me gustaría. Este año seguro que les dedico más horas de mi vida. Es el propósito de año nuevo que seguro me da más satisfacciones. Prometo acompañarles más en sus actividades, y verles por lo menos una vez por semana.

PROPÓSITO SEIS: Parapente/Caída libre

Llevo años ansiando hacer una de estas dos actividades. La pereza de hacerlo solo siempre me frena y es que ninguno de mis amigos se anima a estas cosas nunca; dicen que tienen vértigo… sin comentarios. Este propósito es más complicado de cumplir de lo que parece ya que para empezar hay unos en general unos requisitos de peso máximo para hacerlo. Por tanto en el proceso tocará cumplir el típico propósito que mucha gente se hace, perder peso y comer más sano. Yo tengo una motivación para hacerlo.

PROPÓSITO SIETE: Leer más

En el año 2015 habré leído apenas 6-7 libros (y un montón de comics).  En este 2016 pretendo dedicar más tiempo a la lectura. No prometo cantidades porque no es lo mismo leerse el hobbit que el señor de los anillos. La extensión marca la diferencia. Y para empezar esta misma noche me inicio con Criptonomicón. Me encanta en el mundo de la encriptación y este libro tiene muy buena pinta. Veremos si cumple las expectativas

PROPÓSITO OCHO: Mudarme de piso

Había que poner uno fácil y que seguro cumpliré. Ya tengo el piso y ahora solo falta hacer las maletas para largarme al nuevo piso. Bueno, eso y que me traigan la cama, poner internet… Pero este en enero lo doy por hecho seguro.

PROPÓSITO NUEVE: Volver a Galicia

El año pasado no pude acercarme por Galicia a saludar a mis antiguos compañeros de Disa. Y tengo muchas ganas de verlos, conocer al niño de Chus y por supuesto, volver a comer esas croquetas de marisco espectaculares que mi amigo Pepe pone en su restaurante de Betanzos. Tengo que fijar una semana para irme por allí. Y digo una semana para aprovechar el tiempo, disfrutar de la gastronomía, poteo con colegas y cuidarme un poquito. Un buen destino será alojándome en un balneario para recibir algún que otro masaje 🙂

PROPÓSITO DIEZ: Bajar de handicap 25

Tras dos años de clases de golf con el bueno de Emilio toca ya amortizar los palos y dar un salto de calidad en mi juego y resultados. Para ello tengo que alcanzar como mínimo un handicap 25. Difícil de conseguir pero apostaremos a por ello.

PROPÓSITO ONCE: Colaborar más

El buenismo siempre es bien recibido y este año tengo la firme promesa de ser más activo socialmente. Reforzaré mi actividad en la ONG en que ya participo, y en la medida de lo posible dedicaré algo de mi tiempo a mejorar la vida de otros.

PROPÓSITO DOCE: Contratar al menos a una persona más

Propósito directamente ligado al negocio. Si conseguimos crecer todo lo que pretendemos, me comprometo a contratar a un nuevo empleado. Si lo cumplo desde luego me daré por muy satisfecha ya que habré ayudado a una nueva persona a realizarse vitalmente. Además este hecho me ayudará a cumplir varios de mis propósitos entre los que estará descansar y desconectar más. Dos brazos más me vendrán bien seguro.

Estoy listo para cumplir mis propósitos de año nuevo

Y con esto ya he enunciado mis 12 propósitos de año nuevo. Se aceptan apuestas sobre si los conseguiré realizar o no. ¿Cuáles son los vuestros?

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Propósitos para 2016 (Parte II)