El golf como herramienta de relax

Pues si, aunque no lo parezca intento jugar al golf y con un objetivo muy sencillo: relajarme y desconectar.

Yo juego en un pitch&putt a las afueras de vitoria por lo que no me lleva mucho tiempo hacer el recorrido. 9 hoyos los termino en unos 45 minutos y en ese tiempo consigo desconectar del día a día de mi trabajo y a la vez me doy un buen paseo; a fin de cuentas de esos 45 minutos, 30 o más son andando. Resumen, un agradable paseo y libero la mente. ¿Se puede pedir más?

Pues parece que si. Hasta ahora con esto era feliz pero desde hace unas semanas me ha entrado una fiebre competitiva y una necesidad imperiosa de mejorar.  Y aquí es donde mi objetivo de usar el golf como herramienta de relajación empieza a fallar. Y lo hace porque mi progresión en la calidad del juego no solo se ha frenado en seco, sino que ha retrocedido cual cangrejo. ¿Una mala racha? Pues espero que así sea porque como siga sin obtener resultados voy a pasar del estrés del trabajo, al estrés del deporte.

En cualquier caso recomiendo a todo el mundo este deporte para limpiar la mente. Hay quien dirá que es un deporte caro y para pijos pero esto era antes. Ahora es un deporte bastante asequible, no es el más barato del mundo, pero tampoco tendrás que hipotecarte para practicarlo. Y lo de para pijos… cualquiera que me conozca estará de acuerdo que calificarme a mi de pijo es algo bastante surrealista 🙂

Y ahora me voy a practicar un poco mi swing perdido para ver si consigo volver a ser un golfista amateur potable, y no el desastre que pisa un campo de golf.

Y está va a ser mi aspiración del nuevo mes que arranca mañana, conseguir mejorar mi handicap.

PITCH & PUTT COFRENTES
Imagen obtenida del PITCH & PUTT COFRENTES

 

 

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El golf como herramienta de relax

Hotel en Francia. Gran generosidad de estrellas

He pasado las dos últimas noches en Francia y confirmo que en nuestro país vecino, dejan mucho que desear al entregar las estrellas a los hoteles.

La noche del miércoles me alojé en Roubaix. En un hotel que por las fotos y opiniones prometía ser bastante decente para las 3 estrellas que tenía. Pues nada más lejos de la realidad. UNA PESADILLA.

¿Os suenas las películas o series americanas donde hay un montón de habitaciones y donde se alojan los delincuentes? Pues era justo eso. Habitación pequeña, sucia, con sensación de abandono.

El personal igual era simpático pero bastante sorprendente para un 3 estrellas que nadie hablase inglés. Por lo tanto no puedo confirmarlo ni desmentirlo.

Si hablamos del buffet desayuno por 9.9€ decir que igual los primeros que bajaron pudieron tomar algo. Yo pasé a las 8;30 y justo me tome un vaso de leche fría y un croissant. El resto estaba agotado y sin pinta de que pensaran reponer.

El jueves me alojé en un 4 estrellas en Paris, muy cerquita de Notre Dame. En este caso si que la cuarta estrella es muy generosa pero al menos era solo una la dudosa.

En resumen, pagar pasta cuando viajéis a Francia por el alojamiento o sufriréis alguna pesadilla.

PD: Tengo que viajar otro par de veces esta año a París. Si alguien tiene una buena experiencia en algún hotel bueno, bonito, y no muy caro, que me lo diga para planteármelo.

Hotel Campanille de Roubaix
un hotel de 3 estrellas inventadas
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Hotel en Francia. Gran generosidad de estrellas

Entrevistas de trabajo. Frustración de quien selecciona.

Estos días me ha tocado hacer entrevistar a candidatos para un posible puesto de trabajo. Reconozco que es algo que no me gusta nada porque hay cosas que me desesperan del proceso.

Lo primero de todo la revisión de curriculums. Publicas una oferta donde indicas lo que buscas, en qué consiste el trabajo, y lo más importante, una serie de imprescindibles. Pues bien, la gente te enviará su CV con total alegría sin cubrir ni la mitad de estos requisitos. Un caso real, para una oferta de título “atención al cliente en francés” más de la mitad de las candidaturas recibidas no tenían ningún conocimiento del idioma. Menos mal que era casi el único requisito.

Esto es el primer paso y la primera frustración pero la segunda viene cuando entras en el detalle de estas candidaturas. Faltas de ortografía, fotos de una noche de fiesta o en puro formato “selfie”, contenido nada personalizado para la oferta anunciada: “me gustaría trabajar como arquitecto de interiores” cuando ¡la oferta es de un administrativo!

En fin, ellos sabrán lo que hacen; luego se extrañarán de no tener la oportunidad de defender su valía. ¡Pero si no quieres trabajar de esto!

Tras una criba llena de frustraciones te quedas con lo que mínimamente puede ser aceptable. Con suerte tendrás entre 5 y 10 opciones viables y empiezas a llamar para concertar una entrevista. Recibirás respuestas del tipo, “ese día no puedo que tengo que llevar al gato a la peluquería, ¿podría ser el sábado cuando me levante de la siesta?” Si majo, si; en eso precisamente estaba pensando. Nuevos descartes, te quedan entre 3-5 candidatos. ¡Qué poco donde agarrarse!

Día de la entrevista. Estás con toda la predisposición porque tienes que quedarte con uno de los candidatos pero ¡ZAS!, la primera en la frente. El primer citado no se presenta. Llamas para ver si ha tenido algún incidente que le haya impedido presentarse para citarlo en otro momento y te responde: “me lo he pensado mejor y no me interesa”. O lo que es peor: “¿era hoy? Yo pensaba que era mañana”… Sin comentarios.

Llega tu segundo candidato. Buena presencia, educado… pinta bien. Mi primera pregunta: ¿qué conoces de la empresa? Su respuesta: “no lo se. Si me puedes contar de que trata esto…”. Fin de la entrevista.

Terminas las entrevistas y has conseguido un par de buenas opciones, o al menos que pueden cubrir tus necesidades cerca del 80%. Date por contento y reza por haber acertado. Si te has equivocado al escoger entre estos dos candidatos últimos, tendrás que hacer dos cosas y ambas desagradables:

  1. Despedir a quien escogiste.
  2. Volver a empezar otra vez.

Aspiro a que en próximos procesos de selección reciba 100 candidatos viables, educados, cumplidores y que cubran el perfil. Aspiro a poder elegir entre mejores y no entre descartes.

Compadezco a quien se enfrenta a esto todos los días ya que este post surge por haberme equivocado. He sufrido el proceso de selección, la frustración de haberme equivocado y todo lo que ha supuesto este error: despedir y volver a empezar.

PD: Creo que he acertado en mi elección. En unos meses lo sabremos seguro

Worried businessman Free Photo

Imagen free Worried businessman de Val Lawles en stockvault.net
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Entrevistas de trabajo. Frustración de quien selecciona.