La conspiración del silencio. Auschwitz y la importancia de la memoria

He podido disfrutar de esta película en los últimos días. No pasará a la historia del cine pero es una película que hay que ver.

Indica Fausto Fernández en su crítica de Fotogramas: “no puede haber algo más anticlimático y antiespectacular, en términos de cine, que una película sobre la caza y el juicio de criminales nazis que transcurre en su casi totalidad en un par de despachos y cuyo héroe es un simple funcionario“.

Esta película en españa titulada como “La conspiración del silencio”, básicamente cuenta el despertar de un joven fiscal idealista que descubre de manera brutal lo que ocurrió en Auschwitz.

Este ser consciente de esos crímenes y genocidios se identifica claramente cuando piensa que investiga a unos “soldados malos” que han matado a algún preso y de repente escucha “cientos de miles de asesinados”. Es muy impactante ver la cara de los actores que interpretan al fiscal y a la secretaria al oír el relato de un superviviente. Transmite muy bien la atrocidad de los actos sin necesidad de mostrarlos. Hay que verlo para entenderlo.

Lo que yo he aprendido tras conocer esta historia es lo importante de la memoria; me ha aclarado es mis ideas al respecto de la memoria histórica.

Hasta la fecha no tenía claro si era conveniente airear todo lo que en este país se hizo durante la Guerra Civil. Por supuesto si estaba a favor de que se recuperasen los cuerpos para que las familias pudieran saber donde estaban sus familiares. Pero no tenía claro si era relevante darle bombo y publicidad.

Pues bien, tras ver esta cinta ahora si lo tengo claro. Es algo que hay que hacer y cuanto antes mejor.

Lo más revelador para mi de esta historia es que narra unos hechos reales ocurridos en 1958, es decir, 13 años después del final de la guerra y donde los ciudadanos alemanes viven en la ignorancia de lo que ocurrió. El propio director de la película, Giulio Ricciarelli, ha declarado en alguna entrevista que le costó creer que hubiera alemanes de la década de los 50 que no hubiera oído hablar del campo de concentración.

Pues bien, tras ser consciente de este hecho y del riesgo del olvidó que existió, ahora estoy totalmente a favor de que hay que apostar por eso que en este país se ha llamado como “memoria histórica”. Hay que sacar a la luz todo lo que pasó durante la guerra. Sea del bando que sea. Y hay que hacerlo porque si no lo conocemos y lo documentamos, lo olvidaremos y lo que es peor, podríamos repetirlo.

Es más, leia también al respecto de esta película y de la interesante “Malditos Bastardos” de Tarantino, que si no recuperamos la historia, nuestra sociedad acabará pensando <atención spoiler> que Hitler murió en un cine por una bomba.

Creo que tienen que salir todos los nombres que participaron en cualquier acto de barbarie. Bien por acción o bien por omisión. Tiene que quedar en los libros de historia. Tiene  que conocerse y tiene que recordarse.

Aun estamos a tiempo. Aun viven victimas y familiares que se merecen el reconocimiento público y que demandan con justicia que los responsables paguen. En poco tiempo no habrá ya nadie que asuma los hechos ni que reciba la petición de perdón.

Memoria histórica . Antidoto contra la amnesia de la justicia
Memoria histórica 
PD: Esta última imagen la he encontrado en internet pero a pesar de la firma no localizo al autor para citarlo. Quien lo conozca que me lo diga para reflejarlo y darle el mérito.
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